RESEĆA LIBRO āTHE OUTSIDERSā
- Jun 3, 2020
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Updated: Jun 24, 2020
Por Juan Antonio Gaviria.
Esta es la primera reseña de una nueva sección del Instituto de AnÔlisis Societario (Ideas), cuyo propósito es resumir y comentar libros sobre temas legales, financieros y económicos relacionados con el derecho de sociedades que pueden ser de interés para nuestros seguidores.
El libro escogido para el debut se merece tal elección. Su nombre es āThe Outsidersā, Eight Unconventional CEOs and Their Radically Rational Blueprint for Success, escrito por William N. Thorndike, Jr., y publicado por Harvard Business Review Press en 2012.
AdemĆ”s de un prólogo, una introducción, un capĆtulo final y un epĆlogo, el libro contiene ocho capĆtulos, cada uno dedicado a un CEO destacado por sus habilidades para asignar eficientemente el capital disponible en sus compaƱĆas (capital allocation). El tĆ©rmino capital se utiliza en sentido económico y no jurĆdico, ya que no solo corresponde a los aportes de los accionistas sino tambiĆ©n a los recursos obtenidos con acreedores o generados internamente. Los elegidos para este salón de la fama societario, con sus respectivas compaƱĆas, son Tom Murphy (Capital Cities Broadcasting), Henry Singleton (Teledyne), Bill Anders (General Dynamics), John Malone (TCI), Katherine Graham (Washington Post), William Stiritz (Ralston Purina), Dick Smith (General Cinema) y, Warren Buffett (Berkshire Hathaway).
Estos presidentes de compaƱĆas sobresalieron por sus habilidades para administrar y asignar recursos, tanto en su parte pasiva, obteniĆ©ndolos mediante emisión de deuda, de acciones o generación interna de fondos, como en su parte activa, que implica destinarlos, ya sea invirtiendo en operaciones existentes, adquiriendo otros negocios, pagando deuda, pagando dividendos o recomprando acciones. Es decir, preguntĆ”ndose: ĀæcuĆ”l es mejor uso para el próximo dólar disponible y cuĆ”l es su mejor fuente? Tal tarea de asignación del capital dista de ser sencilla; por el contrario, del buen diseƱo y ejecución de la estrategia depende el fracaso o Ć©xito de la empresa en cuestión. Por eso el prólogo del libro cita a Warren Buffett afirmando que los CEO sobresalientes son tan raros que cuando una compaƱĆa encuentra uno es casi imposible que su asignación salarial sea irrazonable, premisa que va a contrapiĆ© con las crĆticas que recientemente han generado tanto los ingresos de altos ejecutivos de compaƱĆas como el rĆ”pido crecimiento en la relación entre estos y el ingreso promedio de sus empleados.
Dentro de las caracterĆsticas que hicieron exitosos a estos ocho ejecutivos, hay tres resaltables. La primera, a la hora de asignar los recursos disponibles, es una propensión a recomprar las acciones de sus propias compaƱĆas, estrategia muy poco usada en Colombia, por razones que se comentarĆ”n en otro momento. No pocas veces la mejor oportunidad de inversión de una compaƱĆa son sus propios tĆtulos, especialmente cuando el mercado los subvalora. AsĆ, ha sido comĆŗn en Estados Unidos que compaƱĆas con acciones registradas en una bolsa de valores recompren parte de sus tĆtulos cuando consideran que su precio en el mercado es bajo y que, cuando se observa lo contrario, un precio alto, las aportarĆ”n en especie o las usarĆ”n como moneda de cambio para adquirir compaƱĆas, ya fuesen del mismo sector o de otras industrias de la economĆa.
Henry Singleton y su compaƱĆa Teledyne fueron los pioneros de esta estrategia, que era poco comĆŗn antes de la dĆ©cada de los setenta del siglo XX. Teledyne recompró el 90% de sus acciones en circulación entre 1972 y 1984. Como explicación de tales recompras, nada mejor que la siguiente conversación entre Singleton y un miembro de junta directiva de Teledyne: āArthur, Iāve thinking about it and our stock is simply too cheap. I think we can earn a better return buying our shares at these levels than by doing almost anything else. Iād would like to announce a tender ā what do you think?ā
A pesar de que existan razones financieras que las justifiquen, las recompras de acciones estĆ”n exentas de polĆ©mica. Su gran incremento en Estados Unidos en los Ćŗltimos aƱos, debido en parte a razones tributarias, ha generado muchas crĆticas e incluso propuestas de normas que restrinjan su utilización (vĆ©ase Mariana Mazzucato, The Value of Everything: Who Makes and Who Takes from the Real Economy, p. 162-66).
La segunda caracterĆstica se relaciona con la primera: algunos de los ejecutivos reseƱados en el libro preferĆan que sus compaƱĆas nunca o casi nunca pagaran dividendos, para asĆ financiarse con sus propios recursos. Nuevamente Teledyne y su CEO, Henry Singleton, son un notorio ejemplo. A pesar de sus buenos resultados, Teledyne no pagó dividendos durante veintisĆ©is aƱos y fue noticia de primera plana cuando lo hizo por primera vez en dĆ©cadas, en 1987, alegando no haber encontrado un mejor destino para el dinero de la compaƱĆa. MĆ”s famoso es el caso de Warren Buffet, cuya compaƱĆa Berkshire Hathaway nunca ha pagado dividendos, y claramente no ha sido por falta de Ć©xito ni de generación de utilidades, tanto asĆ que una sola de sus acciones vale mĆ”s de US$120.000. Un tercer caso es el de Dick Smith y su compaƱĆa General Cinema, que sĆ pagaba dividendos, pero en cantidades mĆnimas, acumulando asĆ grandes cantidades de caja mientras surgĆan buenas oportunidades de inversión. Esta decisión podrĆa ser criticable por accionistas que dependen financieramente de un flujo constante de dividendos, pero justificable bajo el supuesto de que la compaƱĆa pueda determinar mejor que sus asociados buenas oportunidades de inversión y que esta labor deba hacerse de manera paciente, sin hacer compras apresuradas que puedan destruir valor. El ejemplo final es el de TCI, compaƱĆa que durante el mandato de John Malone no pagó dividendos (1973 ā 1996). Esta decisión pudo haber estado influenciada por el talante libertario de Malone, quien, segĆŗn el libro, odiaba los impuestos y para evitarlos aceleraba las depreciaciones de sus activos (que eran abundantes en su compaƱĆa de televisión por cable), preferĆa financiarse con deuda que con acciones y solo enajenaba activos cuando la transacción en cuestión tenĆa alguna ventaja tributaria.
La ausencia de dividendos no necesariamente implicaba malas noticias para los accionistas. En algunos casos, como ya se advirtió, las compaƱĆas ādistribuĆanā sus utilidades a travĆ©s de recompras de acciones; en otros casos, los inversionistas obtenĆan ganancias mediante la valorización de sus acciones en la respectiva bolsa de valores, pudiendo decidir libremente si realizarlas o no mediante su enajenación.
La tercera caracterĆstica es el Ć©nfasis en el flujo de caja y no en las utilidades contables, cifra que los CEO destacados en el libro consideraban de menor relevancia dada la distorsión que en ellas generan los niveles de deuda, inversión e impuestos. William Stiritz, de Ralston Purina, alguna vez declaró que el valor en libros no tenĆa relevancia alguna en su negocio. Su colega John Malone, CEO de TCI, fue quien acuñó el tĆ©rmino EBITDA, hoy ampliamente popularizado tanto como una medida de la capacidad de generación de caja de una empresa asĆ como un indicador Ćŗtil para determinar su valor de mercado a travĆ©s del mĆŗltiplo adecuado.
De los ocho ejecutivos reseƱados en el libro, la figura mĆ”s distinguida es, de lejos, Warren Buffett, el denominado sabio de Omaha. Dos de sus frases son relevantes para finalizar esta reseƱa. La primera dice textualmente: āShould you find yourself in a chronically leaking boat, energy devoted to changing vessels is likely to be more productive than energy devoted to patching leaks.ā El mensaje es claro: en una compaƱĆa en crisis y sin claras posibilidades de recuperación, es preferible concentrar los esfuerzos en una rĆ”pida liquidación y en utilizar en otra empresa los recursos que se salven antes que seguir empeƱado irracionalmente en rescatar una compaƱĆa insalvable. Las empresas viables se deben salvar, con los sacrificios que ello implique, pero para los accionistas, grupos de interĆ©s y sociedad es preferible que las no viables se liquiden rĆ”pidamente, dentro del concepto de destrucción creativa de Joseph Schumpeter.
La segunda frase de Buffett no se transcribirĆ” literalmente, bastando mencionar que ella se resume en su preferencia por un bajo nĆŗmero de inversiones (diversificación limitada), participaciones significativas en el capital de las compaƱĆas y tenencia por largos perĆodos de tiempo. La tendencia por inversiones concentradas es contraria a la creencia generalizada de las bondades de la diversificación que permite minimizar riesgos cuando los activos estĆ”n correlacionados negativamente, resumidas en el aforismo āno se deben poner todos los huevos en la misma canastaā y que, explicado con todo el rigor tĆ©cnico contribuyó a que el premio Nobel de EconomĆa le fuera otorgado a James Tobin en 1981. El Ć©xito de Buffett no desvirtĆŗa la teorĆa de Tobin; simplemente muestra que hay diferentes estilos de inversión cuyo resultado depende de quiĆ©n estĆ” al timón.
*ArtĆculo cortesĆa del Instituto de AnĆ”lisis societario.
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